sábado, 20 de marzo de 2021

Vivencia única

Se acerca la semana más importante del año para los católicos y el mundo cofrade. Aunque estemos en medio de una pandemia, no hay nada que pueda cambiar el sentido fundamental de esta semana, centrada en la muerte y resurrección de Jesús, conmemorando el acontecimiento más importante de nuestra fe.

Por ello, estos días son una magnífica oportunidad para hacer un alto en el camino y reflexionar. Caer en la cuenta que a pesar de las dificultades que existan, la Semana Santa es vital para entender el mensaje que trasmite el Evangelio. 

Este año de nuevo muchos se echarán las manos a la cabeza por no poder celebrar nuestra Semana Mayor como lo hemos hecho durante tantos años. Y es que, lamentablemente en muchos aspectos la Semana Santa ha perdido tanto su sentido que incluso algunos piensan que ha sido creada para generar turismo o para salvarlo. 

Como muy bien dice el refranero popular, “no hay mal que por bien no venga” y tenemos una ocasión maravillosa para dar un giro a la Semana Santa. No habrá procesiones pero podremos reflotar, mantener y potenciar su sentido religioso de otra manera. Porque es en esa religiosidad donde se encuentra la esencia auténtica de la Semana Santa.

Hay cosas que por muy oscuro que esté el túnel, no cambian y una vez más nos preparamos a vivir una experiencia única. Difícil de explicar con palabras y complicado de entender por aquellos que no han vivido la Semana Santa en su plenitud. 


viernes, 19 de marzo de 2021

Recordando... (XXIII)

 

Desde el año 1949, desplazar las andas hasta la Concatedral ha ido cambiando aunque el traslado a ellas de santa María Magdalena no ha variado mucho. Tan sólo el día.


Primeras andas de santa María Magdalena- “Logroño en la publicidad” de Taquio Uzqueda


Al principio se hacía todo el mismo Viernes Santo. A finales de los 80 y principios de los 90 se hacía el Jueves Santo por la mañana y el paso se montaba en la plaza del Mercado al lado de la puerta principal de La Redonda.


Desde finales de la misma década, se hace el Miércoles Santo por la tarde y en la mañana del Jueves Santo se termina de adornar con la alfombra floral. Disfrutemos de este pequeño vídeo que nos ayuda a entender mejor cómo se preparaba y prepara el paso de santa María Magdalena.


viernes, 12 de marzo de 2021

¡Ánimo hermanos!


Por estas fechas estaríamos cumplimentando agendas y anotando, ensayos, guardias, procesiones, …

Parece una eternidad tras dos años sin hacerlo pero echamos de menos todo el estrés de preparar y organizar. Incluso pagaríamos lo que fuera por estar en la larga Asamblea General previa a la Semana Santa o en el ensayo general de portadores y banda.


No debemos caer en el desánimo porque de nuevo este año podremos celebrar Semana Santa, sí, de otra forma pero la celebraremos y como nos diría María Magdalena, hay que seguir caminando y mirar hacia adelante.

¡Mucho ánimo hermanos!





lunes, 8 de marzo de 2021

Para "los peques"

 

Siguiendo con los actos organizados por la Hermandad durante esta Cuaresma, el pasado 27 de febrero se divulgó una unidad didáctica sobre la Semana Santa.


La unidad ha sido elaborada para dar a conocer a través de nuestra Semana Mayor, la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Los materiales son diversos y están disponibles en la web de la Hermandad:

https://www.hermandadcofradiaslogrono.org/didacticasemanasanta

Un guiño sin duda a los más pequeños y jóvenes para que entiendan mejor cuál es la esencia auténtica de la Semana Santa.

Aquí podemos ver algunos ejemplos del material centrado en María Magdalena y nuestra cofradía.





Aprovechamos también la ocasión para incluir algunos dibujos de nuestra cofradía para recortar, colorear, …










viernes, 5 de marzo de 2021

Sigamos sus pasos.

 

Llevando a nuestras espaldas más de un año de pandemia resulta impensable celebrar esta primavera nuestra Semana Mayor como lo hemos hecho a lo largo de los años. La Semana Santa de 2020 fue diferente, extraña y la de este año volverá a ser muy similar, teniendo de nuevo la oportunidad de vivir una vez más una experiencia única y entender mejor el por qué la celebramos.


Por todo ello debemos seguir fieles a María Magdalena y seguir sus pasos. Ella fue una de los primeros seguidores de Jesús y por cierto merece llamarse discípula. Es ejemplo de corazón ardiente, vivió agradecida y entregada a los demás. 

Esa entrega, le llevó a estar al pie de la cruz cuando todos los discípulos, excepto Juan, estaban ocultos por temor y miedo. Sin embargo, ella estuvo allí, recibiendo más tarde el regalo de ser la primera en ver a Jesús resucitado.

Ahora más que nunca a su cofradía y resto de fieles, nos pide que seamos faros que iluminen de verdad. Somos necesarios para auxiliar, transmitir paz, esperanza y fe. “Nuestras procesiones” este año tienen que estar focalizadas en estos aspectos. 

Nuestra labor tiene que estar junto a aquellos que más nos necesitan y padecen el dolor de la desesperanza. Debemos ser los portadores del Evangelio para que cada día iluminemos a aquellos que necesitan de nuestros “pasos”, protección, favor y atención.

Sin ninguna duda María Magdalena es una buena compañera de viaje en nuestras vidas, cuando atravesamos circunstancias duras en el día a día, cuando vivimos realidades de desesperanza, de no ver salida, de dolor y sufrimiento.  A pesar de todo lo que está ocurriendo en el mundo, el mensaje que hoy nos transmite es que juntos, lo superaremos, no saldremos indemnes pero lo lograremos. Su vida nos sirve de estímulo, tengamos fe.

¡Santa María Magdalena, ruega por nosotros!

sábado, 27 de febrero de 2021

Confesiones y recordando... (XXII)

 

Ante una nueva Semana Santa “anómala”, a veces los humanos buscamos en nuestros recuerdos para sentirnos mejor. Y es que la nostalgia nos hace más empáticos, más sociables e incluso desprendidos. Idealizamos nuestro pasado y tendemos a quitar todo lo negativo quedándonos con lo positivo, de ahí que revivir lo pasado nos haga sentirnos tan bien.

Si todo esto lo trasladamos a las vivencias y recuerdos que uno guarda referentes a la cofradía, he de decir: ¡qué felicidad!


Desde pequeño la Semana Santa siempre me atrajo y por aquellos años era necesario tener familiares o conocidos para poder pertenecer a cualquier cofradía. Yo nunca tuve ni familiares, ni conocidos pero tenía claro que quería ser cofrade y tocar el tambor. 

Una vez decidido a dar el paso, tuve la difícil papeleta de elegir entre cuatro cofradías. Tres tenían banda pero uno que es prudente y responsable entendía que empezar desde cero en una banda de nueva creación era más sencillo que en otras. Nunca me he arrepentido de ello y la elección fue sin duda la acertada.

Mi comienzo como cofrade lo recuerdo lejano pero no puedo olvidar el cariño y el ambiente familiar que esta cofradía desprendía. No llegábamos ni a sesenta pero éramos como la gran familia de la película, Chencho incluido.

Nunca olvidaré las reuniones en las salas de La Redonda cuando el inolvidable Chuchi “El Bragas” se sentaba frente al piano y el resto cantábamos como si estuviéramos en la ópera pero desafinando a pleno pulmón.  De repente, Ángel Castillo ponía seriedad, pedía silencio y, con voz baja y pausada repetía como cada Semana Santa, “yo lo dejo, llevo muchos años y ya está bien, va siendo hora…”, y entonces Pepito movía su cabeza de izquierda a derecha, mascullaba “que de eso nada de nada” y le quitaba la palabra hablando de las cuentas, los dineros, los gastos y un año más seguía de Hermano Mayor. Algunos no sabrán o recordarán que Pepito era el “Solchaga” de la Cofradía, (por aquellos años Ministro de Hacienda) y muchas fueron las bromas que le gastábamos al tan recordado tesorero don José Cestafe Segura.

Largas e intensas fueron las tertulias que mantuve con Pepe, en su casa o en vermús toreros hablando de la Semana Santa y sobre todo de su cofradía. Miles de anécdotas y entresijos que a día de hoy aún rememoro. Nunca perdonó que una cofradía como él manifestaba, “hermana y vecina” le pidiera ochocientas de las antiguas pesetas “por seis varas usadas y que iban a ser tiradas a la basura”.

Siempre defendió, “una procesión sin tambores ni bandas, en riguroso silencio y penitencia, como antes, quien quiera ruido que lo busque en otro sitio o en San Mateo”. De él aprendí a ser cofrade de la Magdalena y disfrutaba escuchándole hablar de los Viernes Santo de “antes” cuando la imagen se bajaba a primera hora y seguidamente se buscaban flores por Logroño, pidiéndolas a vecinos que tenían huertas o jardines. Todo empezaba y acababa el viernes.


Tampoco puedo olvidar a Ángel Castillo, el Hermano Mayor por antonomasia de la cofradía. Hablándome de María Magdalena mientras me enseñaba una foto de la santa sacada de su cartera, “Ves”, me decía, “vaya donde vaya o esté donde esté, ella siempre va conmigo. Ella nunca te fallará, hazme caso”. Sin duda, él me inculcó el respeto, devoción y cariño a María Magdalena. Desde aquel día en mi cartera y maletín de trabajo no falta una postal de ella.

Me veo en el camión de butano de Fontecha yendo a la Plaza de Toros a recoger las andas para llevarlas a La Redonda. Todos los niños y jóvenes después de la procesión del Santo Entierro, subíamos de nuevo a él para ir al ambigú de la plaza y tomar allí el mejor de los bocadillos de tortilla de patata que he comido. Un verdadero manjar tras un largo día, a pesar del frío que pasábamos en los tendidos de la vieja plaza. Con la desaparición del viejo coso, fuimos cambiando de lugares, unos mejores y más cómodos como el actual pero como aquel ninguno.


También me acuerdo del revuelo que provocó el ser pioneros dentro de las cofradías de la ciudad permitiendo a mujeres cargar el “paso”, algo que ahora es de lo más lógico y normal. O el sobresalto de un sacerdote de la concatedral al ver como en el “cuartito”, convertido en el camarote de los hermanos Marx, degustábamos dos docenas de milhojas de la Mariposa de Oro, tras terminar de preparar el paso un Jueves Santo. Rápido le desapareció el enfado al probar tan delicioso pastel. 



Y…, hablando del “cuartito”, tampoco olvido, la gran impresión que me produjo ver por primera vez las cadenas de antiguas penitentas que dejaron a la cofradía como donación y que si las últimas obras de la concatedral no han hecho olvidar, seguirán guardadas en uno de los rincones dentro de una pequeña caja de madera medio carcomida.

Más curioso aún fue cuando se confeccionó el nuevo hábito marrón. En La Redonda los días de Semana Santa, sobre la mesa que se instala junto al “paso” para la venta de claveles, se pusieron dos “geyperman”, (antiguos muñecos de juguete), vestidos con el traje de la Cofradía, confeccionados y diseñados por la mujer de Paco. En octubre de 1992, en los salones parroquiales de La Redonda, Olloqui montó un verdadero desfile de moda parisino, maniquíes incluidos, para elegir el actual hábito.




Más cercanos en el tiempo están los “muñequitos cofrades” que artesanalmente hizo Pepe o su penúltimo trabajo, (porque seguro que nos reserva alguna sorpresa allí donde esté), unas Magdalenas en miniatura como regalo a cada cofrade.



Tampoco puedo omitir tres situaciones que también me han marcado. La primera cuando al finalizar una procesión del Santo Entierro, Paco Sarasa me pidió ayuda para dar a las penitentas una docena de claveles. Desde esa procesión, todos los años ayudo a repartir a estas fervientes mujeres sus claveles, agradeciéndoles su escolta y devoción, sin ellas esta cofradía no tendría sentido.




La segunda, cuando en una asamblea general, tras la baja de Javier Ortega, la cofradía cuenta conmigo para bajar la imagen de María Magdalena de su habitual lugar de culto cada Miércoles Santo por la tarde para realizar el traslado a sus andas y tras la finalización del Santo Entierro, volver a dejarla en su lugar para su devoción durante el resto del año. Las sensaciones, magia y sentimientos que uno experimenta son indescriptibles.

Por último, un hecho que ocurrió en la procesión del año 2019. Por fin, tras muchos años sin hacerlo, María Magdalena subió hasta la misma puerta del hospital provincial. Su visita a los enfermos como se hacía antaño, tradición que deberíamos mantener sin ninguna duda y que cuando de nuevo volvamos a procesionar habrá que hacer. Este humilde y sentido gesto ha hecho que muchos cofrades y ciudadanos, entre los cuales me incluyo, pudiéramos vivir un instante tan imborrable y emotivo.

Pero de entre todos los recuerdos que a uno se le agolpan en la cabeza, el que más me señaló fue cuando un hermano cofrade me contaba lo mal que lo pasó la única vez que por diversos motivos no pudo estar un Viernes Santo en la procesión junto a María Magdalena. Desde entonces entiendo mejor el por qué sigo siendo cofrade y sobre todo de esta cofradía.



sábado, 20 de febrero de 2021

Vía Crucis

 





Ayer, viernes 19 de febrero, nuestra cofradía fue la encargada de realizar el primer vía crucis, siendo el primer acto de la Cuaresma 2021 organizado por la Hermandad.  

Todos los actos programados para esta cuaresma y próxima Semana Santa serán online y retrasmitidos en directo en el canal de youtube de la Hermandad o en su página web: 

www.hermandadcofradiaslogrono.org