Hoy
nuestro corazón cofrade está triste. Nos ha dejado nuestro hermano J. Miguel
Marín Elcinto, y con su partida sentimos un profundo vacío en el seno de
nuestra Cofradía.
En
estos momentos de dolor, queremos hacer llegar todo nuestro cariño a su esposa,
Mª de los Ángeles, a sus hijas, Susana y Marta, y de manera muy especial a sus
nietos, Javier y Adriana, quienes han seguido su ejemplo y hoy continúan su
camino como cofrades. Que encuentren consuelo en el abrazo cercano y en la
oración sincera de toda esta familia que hoy llora junto a ellos.
Miguel
fue, ante todo, un hombre de entrega. Durante años formó parte de distintas
juntas de gobierno, donde trabajó con generosidad y compromiso, siempre
dispuesto a ayudar, a facilitar y a construir. Su dedicación deja una huella
imborrable en nuestra Cofradía.
Profundamente
devoto de María Magdalena, vivió su fe con autenticidad y fidelidad. En la
Semana Santa de 2025, la última en la que hablamos con él, su mirada hablaba
por sí sola, reflejaba la devoción y el amor que siempre sintió por Ella y que
marcaron su vida cofrade.
Hoy
estamos de luto, porque sentimos su ausencia y lloramos su partida. Pero
también damos gracias por su vida y mantenemos la esperanza, sabiendo que ya
descansa en los brazos del Padre, junto a María Magdalena, a quien tanto amó y
sirvió. Desde allí, seguirá cuidando de su Cofradía, con la misma entrega
silenciosa y fiel.
Su
recuerdo permanecerá vivo en cada procesión, en cada oración y en cada gesto
fraterno. Descansa en paz, hermano Miguel.
Santa
María Magdalena, ruega por nosotros.




No hay comentarios:
Publicar un comentario