sábado, 13 de febrero de 2021

Triste noticia

 

Nos han informado que el pasado viernes 12 de febrero, falleció nuestro hermano José Luis Castillo Serrano.


Hermano de Ángel Castillo, perteneció a la Hermandad de la Pasión y el Santo Entierro y tras varios años desvinculado de ella, ingresó en nuestra cofradía.

En la Semana Santa de 2015, porta por última vez a María Magdalena. Desde ese año, deja su puesto en las varas para formar parte como acompañante en los desfiles procesionales.




María Magdalena le habrá abierto las puertas del Reino para disfrutar de la felicidad eterna junto al Padre.

Desde estas líneas queremos dar nuestro más sentido pésame a la familia y a todos los hermanos cofrades. Y nos unimos en oración por su eterno descanso. Descanse en paz.


Santa María Magdalena, ruega por nosotros

martes, 2 de febrero de 2021

¿Semana Santa 2021?

 

Seguimos inmersos en la tercera ola de la pandemia y tras pasar un año, parece que volvemos a la casilla del principio. Si a todo esto sumamos, la impaciencia de una sociedad tan infantil y carente de valores, tenemos la tormenta perfecta para estar a día de hoy como estamos.

Hace escasos días me encontré con uno de los hermanos de la cofradía y tras hablar “del tema de moda”, su despedida me dejó un tanto confuso, me dijo, “nos vemos en abril”. No sé si estaba de broma, no lo creo, pero le respondí irónico, “como muy pronto en el 2022”. Ni corto ni perezoso contestó, “ah, pero este año no se sale”. No quise iniciar con él un resumen de todo lo que nos ha ido pasando, de dónde venimos, cómo estamos y hacia dónde vamos, … y, me limité a darle ánimo.

Al segundo entré en “un bucle” de pesimismo por el comentario anterior, haciéndose patente una vez más, el daño que continúa produciendo, como yo lo llamo “el virus cofrade-primaveral”.



Desde hace años, las cofradías en general se centran sólo y exclusivamente en la Semana Mayor. Una vez pasados estos días, guardamos nuestros pasos, bombos, tambores, estandartes, trajes y varas en los armarios hasta el año próximo y aquí paz y después gloria. Sin caer en la cuenta que nuestra labor debe desplegarse en cada uno de los días del año.

Todo gira alrededor de las procesiones y fuera de estas fechas, lamentablemente, vemos el vacío. Todos los que pertenecemos a una cofradía debemos reflexionar y entonar el mea culpa. Somos más necesarios de lo que pensamos. Debemos actuar como si fuéramos las vacunas contra las grandes enfermedades que están dañando a esta sociedad tan escasa de valores e inmadura. Tenemos que ser útiles y grandes transmisores de esperanza, paz, fe e ilusión.



Por supuesto que a mí también me duele y entristece, otro año sin poder procesionar pero no podemos perder de vista que cada día se cruzan en nuestras vidas “pasos vivientes” que requieren de nuestra ayuda.

Por ello, insisto una vez más, en centrar “las procesiones de este año” junto a aquellos que padecen el dolor de la desesperanza. Siendo portadores del Evangelio para que cada día iluminemos a los necesitados de nuestros “pasos”, dándoles protección, favor y atención.



martes, 5 de enero de 2021

¡Feliz Año!

 

Comenzamos un nuevo año y esperemos que esté lleno de felicidad y salud para todos. Un nuevo año que llega con la esperanza de ver luz ante tanta oscuridad, no sólo de la COVID sino también de tantos virus que son más crueles y dañinos.

En cuanto al apartado cofrade llega un año en el que de nuevo tendremos que esforzarnos por cargar la cruz y aportar nuestro granito de arena para cambiar esta sociedad tan infantil y carente de valores. 


Haciendo llegar el mensaje de esperanza de Jesús y María Magdalena. Tarea nada fácil porque en nuestras cofradías también somos fiel reflejo de lo que sucede en nuestra sociedad y no debemos olvidar que cada vez más todo gira sólo y exclusivamente a la Semana Santa, obviando lo qué deberíamos hacer a lo largo del año y no hacemos. Debemos reflexionar al respecto y entonar el mea culpa por ello.

Ahora más que nunca somos faros que debemos iluminar. Somos necesarios para auxiliar, transmitir paz, esperanza y fe. Nuestras procesiones este año tienen que estar focalizadas en estos aspectos. Nuestra labor tiene que estar junto a aquellos que más nos necesitan y padecen el dolor de la desesperanza. Ahora más que nunca debemos ser los portadores del Evangelio para que cada día iluminemos a aquellos que necesitan de nuestros “pasos”, protección, favor y atención.

Santa María Magdalena, ruega por nosotros.



lunes, 7 de diciembre de 2020

NAVIDAD

 

La Navidad se acerca y en nuestro interior se entremezclan sentimientos de felicidad, alegría y ternura, con otros de tristeza y melancolía. Cada uno de nosotros tendremos un recuerdo distinto pero quizás este año sea una Navidad especial. Sí, una nueva oportunidad para vivir realmente la Navidad.


Todos coincidiremos en que es una de las festividades importantes del cristianismo. En una sociedad como la nuestra, tan polarizada, tan escasa de valores y tan de postureo y cara a la galería, celebrar la Navidad cada vez más, supone un mero acto social y festivo. Y si no basta con leer el plan estratégico para estas Navidades por la COVID para darnos cuenta de ello.

Lamentablemente hemos llegado a un punto tan mediocre e infantil como sociedad que somos incapaces de gestionar nuestro propio destino, como si necesitáramos de un castigo para entender dónde están los límites. Creemos que en la vida todo deben ser facilidades, alegrías y si ocurre lo contrario lo obviamos, buscando falsas expectativas y endulzando el dolor.

¡No! No saldremos más fuertes, como decían algunos pero sí más simples, infantiles y manipulables. Hemos cambiado valores fundamentales en la vida por los mensajes de Mr. Wonderfull para no enfrentarnos a la realidad. Y claro, tener unos valores religiosos fuertes, son fundamentales para evitar todo lo anteriormente expuesto. Por ello, lo religioso ya no se lleva, como es algo retrógrado y por supuesto nada progre, no nos sirve para nada y debemos evitarlo. Por eso, ha generado tanto debate el cómo celebrar la Navidad este fatídico año.  Al ir eliminando a lo largo de los años su sentido religioso, convirtiéndola en algo minúsculo, superficial, comercial, sin sentido e interiorizándonos de que no hay nada más extraordinario como unas navidades laicas, llenas de regalos, comidas, cenas de empresa, consumismo y sobre todo vacías de contenido, …, hemos llegado a esto.

Lo siento mucho pero dar la vuelta a este sinsentido depende de nosotros. Este año tenemos una magnífica oportunidad para celebrar la Navidad con mayúsculas: El nacimiento de Jesús, el momento en el que Dios se hace hombre. El anuncio de la alegría, esperanza, paz y luz. El encuentro con Jesús que de nuevo nos llama a nuestro corazón buscando posada y refugio. Ojalá un año más podamos encontrarnos con el Niño Dios. FELIZ NAVIDAD.

Santa María Magdalena, ruega por nosotros.



jueves, 12 de noviembre de 2020

RECORDANDO.... (XXI)

 

Por estas fechas la sección de instrumentos ya llevaría varios ensayos a sus espaldas pero debido a la situación actual, habrá que esperar hasta al menos el otoño próximo para que las cajas, timbales, bombos y baquetas vuelvan a sonar. 

Mientras tanto sirva de motivación y esperanza la visión de estos vídeos de la banda durante distintos años.

¡Santa María Magdalena, ruega por nosotros.!












lunes, 12 de octubre de 2020

Un adiós prematuro.

 

Nos han informado que Alfredo J. del Río Castillo, (más conocido como Alfredito), ha fallecido. 




Alfredo durante muchos años perteneció a nuestra cofradía y fue Jefe de Tambores de 1993 a 1999 y de 2003 a 2005. Desde su juventud siempre estuvo ligado a la Semana Santa de nuestra ciudad. Durante años formó parte de la cofradía de las Siete Palabras y el Silencio, (Escolapios), donde inició sus pasos en el mundo del tambor de la mano del entonces jefe de tambores Escudero. Pasaron los años y acabó incorporándose en nuestra cofradía, aunque siempre estuvo muy ligado a ella ya que su tío Ángel Castillo y varios miembros de su familia formaban parte de “la Magdalena”. 





El 17 de abril de 1992, en asamblea general se aprueba por unanimidad crear una banda de tambores. Del mismo modo se nombró a Alfredo del Río, jefe de tambores, siendo el encargado de iniciar la andadura de la nueva banda. Una banda que el 24 octubre de ese mismo año realiza el primer ensayo en los antiguos talleres Nial del polígono de la Portalada. Tras siete años como jefe, decide dar el relevo aunque vuelve en el año 2003 a tomar las riendas. Por desgracia, fueron años oscuros que afectaron desagradablemente a la cofradía y a la sección de instrumentos. En el año 2005 decide darse de baja.

Durante muchos años, junto a su padre, (más tarde se incorporarían Jorge y Adolfo), se encargó de la iluminación y electricidad del paso. Así mismo, muchos desconocerán que a finales de los setenta, es el encargado de diseñar el escudo de la cofradía. A pesar de tener distintos puntos de vista respecto a nuestra cofradía y la Semana Santa, compartimos agradables momentos y, gracias a él, descubrí el “universo del tambor". Me enseñó a tocar, redoblar y rufar una caja y, a dirigir una banda. D.E.P.





lunes, 28 de septiembre de 2020

Santa María Magdalena

 

Mientras que el cristianismo oriental honra especialmente a María Magdalena por su cercanía a Jesús, considerándola apóstol, en Occidente se desarrolló la idea de que antes de conocer a Jesús, había sido muy pecadora y de ahí, aunque la Iglesia Católica no lo afirme, que se haya dedicado a la prostitución.

Esta idea nace, en primer lugar, de la identificación de María Magdalena con la pecadora que aparece en el evangelio de Lucas 7, 36-50; y en segundo lugar también en Lucas 8,2 donde se dice, esta vez refiriéndose claramente a María Magdalena, que de ella «habían salido siete demonios».


                                                         Santa María Egipcíaca

La imagen de María Magdalena como penitente también puede ser confundida con María Egipcíaca, santa del siglo V, quien se había dedicado a la prostitución y se retiró al desierto a redimir sus culpas. Es común ver representaciones de ella con los cabellos largos que cubren su cuerpo o envuelta con cañas, símbolos de su penitencia en el desierto. Estos atributos en ocasiones acompañan a la Magdalena, creando a veces la confusión de ambas santas. Y sino, basta con observar a nuestra imagen titular.


En la tradición católica, por tanto, María Magdalena pasó a ser un personaje secundario, a pesar de su indudable importancia en la tradición evangélica. El relegamiento que sufrió María Magdalena ha sido relacionado con la situación subordinada de la mujer en la Iglesia y en nuestro mundo a lo largo de la historia. 

En 1969, el papa Pablo VI retiró del calendario litúrgico el apelativo de «penitente» adjudicado tradicionalmente a María Magdalena. Desde entonces, la Iglesia Católica ha dejado de considerar a María Magdalena una prostituta arrepentida. Sin embargo, esta visión continúa siendo la predominante para muchos.