Estrenamos en el mes más
vacacional del año con diferencia y ahora que tenemos más tiempo libre para
disfrutar, un alto en el camino no viene nada mal recordando la Semana
Santa de hace 16 años.
Como
cada 22 de julio, se celebrará la festividad de Santa María Magdalena, día
importante para toda la Cofradía por ser su titular.
Su nombre era María, que significa
"preferida por Dios". Su sobrenombre era Magdalena, nacida en
Magdala, ciudad a la orilla del Mar de Galilea, o lago de Tiberiades.
María
Magdalena es un ejemplo de corazón que vivió agradecido. Mujer
enérgica, impulsiva y cariñosa. En todo cuanto se nos dice de ella notamos su
agradecimiento por la libertad que Cristo le concedió.
Esa libertad le llevó a
estar al pie de la cruz cuando todos los discípulos, excepto Juan, estaban
ocultos por temor. Como todos los seguidores de Jesús, nunca esperó una
resurrección corporal, pero se regocijó en gran manera al descubrir que había
resucitado.
Jesús
honró su fe, concediéndole el privilegio de ser la primera en verlo resucitado
y confiándole el primer mensaje de su resurrección.
Sin
duda fue y es un ejemplo a seguir, más aún por todos nosotros, cofrades de su
Cofradía.
“María Magdalena ayúdanos a saber escuchar nuestro
corazón y hacer cuanto nos diga, ya que en él está la semilla que Dios puso en
nosotros.
Enséñanos
a cuidar esa semilla. Haz que sepamos regarla y abonarla para que germine y,
todos aquellos cuidados que necesite para que hagamos sin dudar lo que nos pida
nuestro corazón.
Ayúdanos
a no temer, a no dudar, a ser humildes y a dar ejemplo como Tú nos lo has dado.
Gracias por ayudarnos a ser mejores cada día y a ser siervos de Jesús.
María
Magdalena, tú que arrepentiste de tus pecados por amor a Jesucristo, ruega por
nosotros para que se perdonen los nuestros. Amén.”
Seguimos con nuestra serie rescatando imágenes casi olvidadas y en este vídeo podemos ver el final de la procesión del Santo Entierro del
año 1991.
Vídeo: Final Procesión - Entrada Concatedral - Año 1991
Caras de cansancio y agotamiento pero
también de felicidad después de portar una vez más a María Magdalena,
acompañando al resto de pasos y sus cofradías en la Procesión del Santo Entierro.
Por mucho que pase el tiempo
hay cosas que no cambian, sentimientos, recuerdos,… Vivencias únicas e
irrepetibles difíciles de explicar con palabras y complicado de entender por
aquellos que no han vivido la Semana Santa bajo un capuz.
En nuestra ciudad siempre se
decoraron las calles por las que transcurría la procesión del Corpus. Toda la
ciudad se volcaba durante la madrugada para elaborar preciosas alfombras con
pétalos y serrín coloreado. Asociaciones, Parroquias, colegios, vecinos,
tiendas, empresas, peñas,....y, como no la Hermandad y sus Cofradías.
Con el paso del tiempo se
perdió la tradición pero gracias al afán de la Asociación de Vecinos del Casco
Antiguo y el Ayuntamiento se volvió a organizar a finales de los noventa. Todo
estaba dispuesto pero…, el tiempo no acompañó, la lluvia lo complicó todo y fue
una tarea imposible de realizar.
Al fin en el año 2006 pudo
recuperarse la costumbre de elaborar alfombras al paso de la procesión del
Corpus. La calle Portales acogió varias en las que se empleó más de una
tonelada de serrín teñido. Nuestra cofradía elaboró una alfombra gracias al
trabajo de unos pocos pero sin la pasión y ánimos aportados por el querido y
recordado Pepe, nada hubiera sido igual.
Se siguió participando pero
por diversos motivos se dejó de colaborar. Desde hace unos años, de nuevo la
cofradía hace su alfombra del Corpus. Colaborando junto con el apoyo y trabajo
desinteresado de muchas otras personas de otras cofradías, asociaciones,…,
manteniendo viva una tradición que por un tiempo estuvo olvidada.