Mucho ha dado que hablar en el pequeño Logroño el “no cartel” que dicen “anuncia” la Semana Santa. Poco que añadir a lo que ya expuse, ahora toca hablar de la entrevista, al actual presidente de la Hermandad de Cofradías de Logroño, don Francisco José Marín de Diego, publicada el pasado 9 de marzo en el diario digital Nuevecuatro, (leer en su totalidad). Una entrevista que me ha generado “cierta preocupación” y que al parecer ha pasado más desapercibida que el “no cartel”.
Vaya por delante que mi única intención, es la de hacer una pequeña reflexión en “voz alta-escrita”, sin ánimo de ofender a nadie, siendo crítico pero constructivo a aspectos que me han inquietado tras su lectura. Vayamos por partes.
Lo primero que llama la atención: el título y con él, la primera en la frente: “Los años en que faltaban portadores para los pasos quedaron atrás”. Más adelante el entrevistador pregunta: “Años atrás se hablaba del lastre que supuso la pandemia en la incorporación de nuevos hermanos, ¿es una etapa que se da ya por superada? Incluso en los años previos a la pandemia notábamos que esta cuestión estaba algo ralentizada, pero tras dos años de restricciones experimentamos un ‘boom’ sin precedentes en muchos, muchos años, que se mantiene hasta la actualidad. Aunque es un fenómeno que se da con mayor o menor intensidad en función de la hermandad, las cofradías se siguen fortaleciendo y ahora la gente llega con más facilidad a ellas, sin tantos reparos. Podemos decir que ahora las cofradías son más cercanas y, sin ir más lejos, ya no faltan portadores para los pasos, como sí sucedía hace no tanto tiempo.”
¡Perdón! Yo vivo en una realidad distinta, “ni boom ni big bang cofrade”, si nuestro objetivo son “números”, mal vamos. Seamos realistas, los defectos de nuestra sociedad han terminado por enfermar a la Semana Santa. Si lo que se busca es tener más en vez de valorar el ser, estamos induciendo a las cofradías a convertirlas en un “espectáculo carente de sentido”. Cierto es que muchas de ellas continúan fieles a sus orígenes pero muchos ya nos califican como un “divertimento turístico”. Olvidando el por qué somos cofrades y pertenecemos a ellas.

Respecto a lo ya expuesto quedémonos con esta otra respuesta: “Se cumplen diez años de esa declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional. En este tiempo, ¿qué le ha dado la Semana Santa a Logroño? Me acuerdo del ‘boom’ que supuso esa declaración y aún hoy es algo que me cuesta entender. Nada más obtener esa declaración los hoteles y las calles de Logroño se llenaron y vemos que Semana Santa tras Semana Santa nos visita muchísima más gente de fuera. Eso para nosotros supone una gran responsabilidad, pero nos ayuda a fortalecer nuestras cofradías y a fomentar que las nuevas generaciones quieran hacerse también cofrades.” Lo dicho, “el turismo es un gran invento”.
¡Ah! Y si este año no se escuchan o leen anuncios en periódicos o redes sociales para cargar “pasos” es debido a la prohibición impuesta por el director del Secretariado de Hermandades y Cofradías a los Hermanos Mayores en una reunión.
Sigamos con el “no cartel”: “Un cartel, el de Luis Burgos, del que se ha hablado largo y tendido por el revuelo que ha suscitado en los últimos días.
Ha suscitado una polémica en el mundo cofrade, pero ni el autor ni nadie ha querido ofender a nada, ni a ninguna persona. Luis Burgos solamente ha cumplido con las directrices dadas, pues en su obra se ve la Semana Santa logroñesa y ha tenido la libertad artística de desarrollar lo que él ha conformado en su cabeza. A mí, eso sí, me gustaría que se hablara del aspecto pictórico del cuadro, nada más.”
Mire usted, la Semana Santa no es una exaltación personal. El cuadro no refleja lo importante, la Pasión de Cristo. Se focaliza en cuatro personas desplazando al protagonista principal por el protagonismo humano. Entiendo que aquí el culpable del “revuelo” fue quien dio la “directrices”, el prior de la Hermandad pero si lo que importa es hablar del aspecto pictórico y crear una pinacoteca, pienso que no debiera ser por el capricho de “alguno o algunos”, siendo consensuado y consultado con todas las cofradías.
Más madera: “Da la sensación de que la evolución de las cofradías se produce de forma más intensa en Logroño que en otros lugares: en apenas una década se han incorporado otras formas de portar los pasos, como a costal o con molía jerezana. Y lo que viene, que es muy importante… Se están haciendo proyectos que no son de hoy para mañana, sino mirando al largo plazo y que durarán durante muchos años. En eso está evolucionando la Semana Santa de Logroño y en ese camino es en el que hay que seguir trabajando.”
El virus del sur atacando de nuevo, lo he planteado varias veces en muchas entradas, si la solución es copiar y meter con calzador el modelo sevillano, mal vamos. Esto es tremendamente contraproducente, ya que además de no aportar nada nuevo, acabamos cargándonos nuestras propias tradiciones. Sirva de ejemplo la aceptación en nuestra sociedad actual de Halloween en detrimento de Todos Los Santos.
En cuanto a lo que viene: tres nuevos pasos para el Domingo de Resurrección. Un Cristo Resucitado nuevo, (que se estrenará en 2026), una Magdalena y un san Juan (sin fecha por concretar). Iremos viéndolo pero me alegra apreciar que la procesión extraordinaria del 75 aniversario pensada por nuestra cofradía el año pasado, haciendo un encuentro con el Resucitado, no estaba tan “fuera de lugar” aunque para “algunos” sí que lo estaba, ¿verdad?

Otra perla: “¿Qué le pide a la Semana Santa que viene, ahora que se ha activado la cuenta atrás? Por encima de todo que no sea como la del año pasado, porque tuvimos que suspender prácticamente todo a causa de la lluvia. Me gustaría que pudieran salir todas las procesiones porque hay muchísimo trabajo detrás de cada una de ellas.”
Eso esperamos todos, que no sea igual porque… ¡Qué gran oportunidad para pedir disculpas por los errores cometidos y por la suspensión del Santo Entierro! Una suspensión aún sin explicar, cuando todos sabíamos que no iba a caer ni una gota hasta pasadas varias horas pero aquí lo de siempre nadie dimite ni asume responsabilidades, esta es la realidad.
Otra novedad, esta vez en el Santo Entierro: “Hay gente mayor, con problemas de movilidad, que no pueden estar dos horas viendo la procesión. Esa es la reflexión que motiva una de las principales novedades que se pondrán en práctica: la instalación de sillas para que las personas con movilidad reducida o algún tipo de discapacidad puedan ver desde ellas la procesión del Santo Entierro el próximo Viernes Santo en Logroño.
Casi a modo de experiencia piloto, al término de la Semana Santa se evaluará cómo ha funcionado, con vistas a que en los años venideros esas sillas puedan ir creciendo en número.”
Por de pronto, no me parece una mala idea aunque de “novedoso” nada, hasta finales de los años 70, ya se instalaban sillas en la calle Portales, (el pasado siempre vuelve). Pero lo preocupante viene aquí: “« la presencia de tribunas a pie de procesión no tiene nada que ver con la creación de una futura ‘carrera oficial’ como las que existen en ciudades como Sevilla (la Campana) o Málaga (con la tribuna oficial en la Plaza de la Constitución)». En estas ciudades sus agrupaciones de cofradías alquilan sillas y tribunas en un punto por el que pasan obligatoriamente todas las procesiones de la Semana Santa y la recaudación de dicho alquiler se reparte entre todas las cofradías, lo que representa un importante porcentaje en sus ingresos anuales. «Es algo que ha llegado a plantearse en el seno de la Hermandad, pero las características del Casco Antiguo de Logroño no se se ajustan a esa posibilidad»”
¡Atención! Tan solo pensar que se ha llegado a plantear en el seno de la Hermandad… ¡Qué miedo! Primero porque de forma velada el recorrido por el casco antiguo “no gusta”, (defendido por algunos, ya que los “pasos” no lucen tanto, mayor espacio, menos riesgos,…, en su día se hizo pero las críticas por parte de la ciudadanía y de la gran mayoría de cofrades obligaron el regreso al recorrido tradicional). Y segundo: “abrir el melón” a lo deseado por muchos: cada cofradía con su procesión, perdón, como dicen en el sur: teniendo un día cada hermandad para hacer su estación de penitencia con sus costaleros llevando a su sagrado titular por la carrera oficial de Portales o mejor aún en Muro de la Mata. Eso sí, “desmontando” el Santo Entierro actual del Viernes Santo, santo y seña de nuestra Semana Mayor además de ser el origen de la misma y ya tenemos la copia sevillana perfecta, ¿qué les parece?
Muchos pensarán que soy el “típico” que va en contra de todo, de la Hermandad y su Junta, un cofrade amargado y rebotado más que se opone al avance, novedades,…, ni mucho menos. Defiendo la importancia de cuidar y conservar nuestra singularidad y carácter. Lo que cada vez entiendo menos es ese empeño por ir desmontando poco a poco todo el legado que han dejado nuestros antecesores, obviando nuestra historia y origen. Como pueden ver una entrevista con “mucha miga”.